Alguna información altamente comprometedora deben tener los servicios de inteligencia para las ruidosas requisas efectuadas en cabañas de la autopista 30 de Mayo y de la carretera de San Isidro. Y más con el despliegue de agentes fuertemente armados, provistos de chalecos antibalas. La magnitud del operativo, que incluye la utilización de camiones, automóviles y motocicletas, hace pensar que se persigue a criminales peligrosos. Llama la atención que los agentes no registraran las cabañas, sino que se limitaban a pedir las identidades de las personas que entraban y salían de los establecimientos. Al no obstaculizar la labor de la prensa parece que los agentes esperaban encontrar a alguien importante. Como se han ofrecido detalles, se ha especulado que podría ser la célebre pareja integrada por el boricua José David Figueroa Agosto y Sobeida Félix Morel. Hacía tiempo que no se veía un operativo con tanta aparatosidad, que sólo se justificaría tras la persecución de pejes gordos del narco o la criminalidad. Para el pánico que crea una requisa en un motel los cuerpos investigativos tenían que contar con una información confiable y valiosa.
