La decisión del Tribunal Superior Electoral (TSE) de anular la proclamación de Hipólito Mejía como candidato presidencial del Partido Nacional de los Veteranos Civiles (PNVC) se veía venir. Lo sorprendente ha sido la postura del presidente del tribunal, Mariano Rodríguez, quien incluso calificó la resolución como un mal precedente para la democracia. Rodríguez fue el único de los jueces que votó contra la anulación del pacto político, en base a un recurso elevado por dirigentes de la organización que habrían sido sonsacados por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cuyos aliados pasaron las pruebas sin ningún inconveniente. El PNVC es el segundo aliado del PRD víctima de una sentencia del TSE. El primero fue el Partido Revolucionario Independiente (PRI), que tuvo que volver a celebrar una asamblea para poder inscribir la candidatura de Mejía. La inscripción está pendiente de fallo por la Junta Central Electoral (JCE), así como el caso del Partido Demócrata Popular (PDP), que también endosó la candidatura del PRD. Pero con la decisión del TSE el PNVC no podrá inscribir candidatos para las próximas elecciones.
