Cuadro crítico
Las estadísticas del Ministerio de Educación sobre el sistema enseñanza no son tan desconcertantes como las evaluaciones de entidades internacionales, pero testimonian que el cuadro es crítico. No sólo por las malas condiciones de las plantas físicas o la falta de espacio, sino por la cantidad de estudiantes que cada año quedan fuera de las aulas y por la deserción escolar.
La ministra de Educación, Josefina Pimentel, dice que alrededor de un 3.4 por ciento de niños abandona las aulas en el nivel básico, mientras que en el bachillerato la deserción es del 4.8. Si bien la cantidad contrasta con el 20.8 por ciento, que según el economista Miguel Ceara Hatton está fuera del sistema educativo, la proporción resulta de toda forma elevada. Los 18,963 pesos que según la funcionaria se invierten cada año por estudiante plantea que son insuficientes o que están mal orientados. Porque, además de la deserción y el ausentismo, se tiene que agregar la calidad de la enseñanza, que es uno de los peores problemas que afecta al sistema educativo. No hay que dar mucha vueltas para entender que el problema es crítico y que la solución trasciende las aulas.
