Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

Podía ser ilusorio esperar que Estados Unidos condenaría a Israel por el criminal ataque contra una flotilla de civiles indefensos, pero la ambivalencia del presidente Barack Obama es decepcionante. Al carismático gobernante estadounidense sólo le ha faltado justificar, a nombre de la seguridad israelí, la matanza de los 19 misioneros que formaban parte de la “Flotilla de la libertad”, que transportaba ayuda humanitaria a los palestinos en la Franja de Gaza. El genocidio ha sido amplia y acremente condenado, con excepción de Estados Unidos. Obama declaró que es prematuro condenar al régimen de Benjamín Netanyahu por el genocidio, sin antes contar con una investigación apegada a los estándares internacionales. Pero resulta que el Gobierno israelí se ha negado a esa investigación, sin que el presidente estadounidense hiciera ninguna advertencia al respecto. No es la actitud que ha tenido el mandatario estadounidense ante los aprestos nucleares de Irán ni sobre la agresión que su ahijada Corea del Sur atribuye a Norcorea. El problema está en que Israel es el principal aliado de Estados Unidos en el convulso Medio Oriente.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación