República Dominicana y Puerto Rico requieren hoy consolidar sus nexos comerciales como forma de afrontar los efectos de la peor crisis económica global en más de 80 años, que golpea con particular dureza a Borinquen, cuyo gobernador anunció el despido de 30 mil empleados públicos.
Aunque sin mucha capacidad de maniobra para afrontar la crisis, a causa de su vínculo de dependencia hacia Estados Unidos, el Gobierno boricua está compelido a procurar dinamizar su economía por vía de mayores y mejores vínculos comerciales con sus vecinos del Caribe.
Puerto Rico representa el tercer mercado en importancia para las exportaciones dominicanas, después de Estados Unidos y Haití, y figura entre los que presentan mayores potencialidades para el incremento del comercio.
Es por eso que se resalta como bueno y válido el acuerdo para desarrollar alianzas estratégicas en las áreas de exportación, turismo, agricultura y transferencia tecnológica, firmado entre el presidente Leonel Fernández y el gobernador Luis Fortuño.
La severa crisis económica que abate por igual a Borinquen y Quisqueya representa la mejor oportunidad para que Santo Domingo y San Juan aúnen esfuerzos y consoliden políticas de cooperación que ayuden a renovar el mandato martiniano de que ambos pueblos han de ser alas de un mismo pájaro.
