Por causas tan variadas que van desde las chichiguas hasta los sabotajes, la realidad es que los apagones se han convertido en una constante que ya forma parte de la historia contemporánea. Los de estos días, de hasta mas de 12 horas corridas en algunos sectores, han sido atribuidos a mantenimiento de las plantas, pero hasta hace poco las interrupciones eran provocadas, de acuerdo con las autoridades del sector eléctrico, por sabotajes.
Causas como la financiera, relacionada con los atrasos del Gobierno en el pago del subsidio a los generadores, o por la morosidad de los consumidores, han desaparecido. Pero con las causas no han desaparecido los apagones. Las autoridades han encontrado siempre un motivo para justificar la deficiencia en el suministro de electricidad. Para suspender un servicio tan vital como el eléctrico en medio de un proceso electoral las generadoras tienen que no aguantar más. Porque los intensos apagones, por más que se hable de que constituyen una cultura, no dejan de irritar a la población. Como ocurre estos días.
