Controles postergados
Datan desde hace años los controles en la nómina pública para eliminar el pluriempleo y reducir gastos en que trabaja la Contraloría General de la República. Pero no por tardía deja de ser importante la decisión para sanear la función pública. Siempre, claro está, que no se trate de un bulto.
Además de un decreto contra el pluriempleo, en 2007 se aprobó una ley sobre control interno de los fondos públicos. Pero ha tenido que registrarse una caída de los ingresos para que las autoridades se vean compelidas a explorar fórmulas para reducir el gasto. Es por lo menos lo que indica la coincidencia con la decisión con relación a la nómina pública, aunque la Controlaría lo haya calificado de rutinaria. El pluriempleo y el nepotismo son prácticas violatorias de la ley de administración pública, sobre las que al parecer no se ha actuado por el clientelismo político. Pero si se ha decidido intervenir en el drama de la abultada nómina pública debe hacerse conforme a las normas, sin contemplación alguna. No se pueden postergar más los controles.
