La tragedia ocurrida en el municipio de Cotuí, donde un individuo asesinó a balazos a un padre y a su hija por una simple discusión entre vecinos, demuestra el elevado grado de violencia e intolerancia que conturba a todos los estratos de la sociedad dominicana, donde la gente pelea o se mata por un estacionamiento de vehículo, por un accidente de tránsito o por cualquier tontería. Aunque se ha dicho que Rafael Collado, de 58 años y Ana Isis Collado, de 20 fueron ultimados por un hombre identificado como Luis, por una discusión sobre política, la verdad es que esa tragedia refleja el alto grado de violencia e intolerancia que afecta a la sociedad de hoy. Las autoridades están compelidas a apresar al homicida que se alega es una persona que habría sido deportada de Estados Unidos. Se requiere con urgencia abordar el tema de la violencia como enfermedad social, pues ya se anida en el tuétano de la colectividad, como lo demuestra tantos episodios trágicos a causa de simples discusiones o desavenencias.
