El Colegio Médico Dominicano (CMD) y la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip) han vuelto a citar la eliminación de que el paciente escoja a su médico como uno de los inconvenientes para el sistema de atención primaria. Si se toma en cuenta la realidad, al margen de elementos tan sentimentales, el alegato de los gremios tiene muy poco peso. La familiaridad que invocan entre el paciente y el especialista sólo puede existir en contadísimos casos. Cuando una persona llega a un hospital o necesita asistencia médica lo que le importa es que lo atiendan, sea quien sea. Si la eliminación de la libre elección del paciente viola la Ley de Seguridad Social pues no hay más que modificarla para que las unidades de atención primaria como puerta de entrada del sistema contributivo operen sin dificultades. Lo que no se puede es consentir, bajo ninguna circunstancia, que millares de personas estén impedidas de contar con servicios de salud por meros sentimentalismos. Tal vez es oportuno sintetizar que una gran mayoría de los pacientes que van a los centros médicos ni siquiera conocen a los médicos con quienes se tratan.
