Si es como ha trascendido, tal parece que los propietarios de la distribuidora de electricidad Ede-Este hicieron un negocio redondo con la venta de sus acciones al Estado. El Gobierno sostiene que pagó 26.5 millones de dólares por la compañía, pero sólo con la deuda de 352 millones de dólares de la distribuidora con los generadores la operación ronda los 380 millones. ¿Valían las acciones de Ede-Este ese monto? Con las pérdidas y las operaciones en que operaba parece que no. Pero en torno a la negociación también hay muchas especulaciones que el Gobierno haría bien en despejar , para lo cual sólo tendría que dar a conocer todos los detalles de la transacción. Se alega que a dcieimbre de 2008 la empresa tenía activos por 416 millones, pasivos por 983 y un patrimonio negativo de 567 millones. Esas versiones generan no luz sino suspicacias sobre el arreglo para el Gobierno adqurir las acciones de una firma cuyos propietarios lo tenían demandado en cortes internacionales por supuesta violación de contratos. Con el cúmulo interrogantes los detalles son necesarios. Se supone que no se trata de ningún secreto de Estado.
