Fuga de cerebros
La advertencia del rector de la Universidad Iberoamericana (Unibe) sobre la fuga de profesionales da la nota, sin que nadie se llame a engaño, sobre las condiciones del mercado laboral. Pero abre también un abanico de interrogantes sobre las perspectivas de República Dominicana. Con la escasez de mano de obra calificada, que ha obligado a firmas nacionales y extranjeras a importar técnicos, deja mucho que desear que jóvenes profesionales dominicanos tengan que emigrar en procura de oportunidades. Y es que no todos tienen la suerte de un buen padrino que les abra las puertas en el sector público. Si esos profesionales que según el doctor Julio Amado Castaños Guzmán se ven forzados a emigrar tuvieran siquiera la oportunidad de concursar para un puesto, a lo mejor el panorama fuera diferente. Muchos profesionales hacen lo que sea en el extranjero antes que humillarse por un puesto en el país. La denuncia de Castaños Guzmán representa un alerta sobre las reales condiciones del mercado laboral en el territorio. Es obvio que si emigran los jóvenes con preparación y dignidad lo que queda no es precisamente lo más adecuado.
