No han tardado las denuncias y sospechas de supuestas irregularidades en las licitaciones convocadas por el Gobierno para adquirir mascarillas y equipos para combatir el coronavirus.
Mientras crecen los donativos del sector privado a la lucha contra la pandemia, en las redes circulan unas declaraciones del presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, en que denuncia que las mascarillas compradas por el Gobierno casi cuatriplican el precio por unidad en famarcias.
Según Paliza, el Gobierno compra a mil pesos las mascarillas N95, que en las farmacias se venden al público a 254 pesos la unidad. Pero también se ha revelado que el Servicio Nacional de Salud (SNS) adjudicó a una firma dedicada a la construcción el suministro de equipos hospitalarios para combatir el coronavirus.
Sobre las versiones que circulan el director del SNS, Chanel Rosa Chupany, ha advertido que se cancelará la licencia de suplidora del Estado a la firma que no cumpla con la propuesta.
La realidad que vive el país es para que el Gobierno transparente al máximo todas sus operaciones en la batalla que libra la nación contra el coronavirus.

