El Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha decantado por un diplomático alerta, para evitar el pánico, sobre el impacto de la crisis europea en América Latina. Pero no solo en lo que respecta a las remesas y el turismo, sino a las operaciones bancarias. Por ahora se ha conformado con un llamado de alerta sobre operaciones crediticias que puedan tornarse no redituables.
En un informe sobre la estabilidad financiera mundial, el director del departamento monetario y financiero del FMI, José Viñals, advirtió que se tiene que asegurar que los préstamos concuerdan con los colchones de capital de los bancos, así como con los riesgos que asuman.
Pese a todos los esfuerzos para estabilizar la eurozona, los resultados son desalentadores. Grecia, España, Italia y Portugal no acaban de superar una crisis que envía señales inquietantes a este lado del Atlántico.
Tras la señal del FMI, países tan dependientes como República Dominicana tendrán que mantenerse en sesión permanente frente a los efectos de la crisis financiera que recorre Europa. No importa lo bien que ande.
