El decreto que convoca las nuevas elecciones de Haití para el 9 de octubre está muy lejos de despejar el panorama para su celebración. Ya el partido de Jovenel Moise, el más votado en los anulados comicios de octubre de 2015 y otras organizaciones políticas calificaron de ilegal la convocatoria hecha por el presidente interino.
El exprimer ministro Evans Paul advirtió que Privert carece de facultad para convocar a elecciones, porque su mandato terminó hace más de un mes, específicamente el 14 de junio. La situación es compleja, más aún al evidenciarse que el Parlamento no quiere ratificar en su cargo al gobernante interino. En dos ocasiones ha fracasado la sesión para ratificarlo o destituirlo.
Preocupada por el vacío de poder que trilla la nación haitiana la Unión Europea ha instado al Congreso a definir cuanto antes el mandato presidencial.
El lío es grande, toda vez que por la anulación de las primeras votaciones al detectarse supuestas irregularidades, Estados Unidos decidió suspender la ayuda de 35 millones de dólares para el montaje de las votaciones.

