El Ministerio de Educación realizó el XXXVIII Festival de Coros José de Jesús Ravelo, en la Sala Máximo Avilés Blonda, del Palacio de Bellas Artes, evento con el que concluyó el Mes de la Canción Escolar.
Las palabras centrales estuvieron a cargo del viceministro de Asuntos Técnicos y Pedagógicos, Luis Enrique Matos, quien destacó que mucha gente desconoce la dinámica actividad artística en las escuelas, la cual dijo “los medios no resaltan”, como que se han formado 900 coros que reunen entre cuatro y cinco mil niños y adolescentes que dedican su tiempo al enriquecimiento espiritual y les ayuda a desarrollar un conjunto de valores que les hacen una persona equilibrada.
“Estar en un coro requiere dedicación y disciplina y hace desprender a los estudiantes de actividades riesgosas, además de beneficiar a sus familias, al invertir el tiempo en algo útil” sostuvo.
Al acto asistieron coros de centros educativos públicos y privados de todo el país. Esta edición del Festival de Coros fue dedicada al maestro, director de coros y compositor Padre César Hilario, quien recibió un reconocimiento por su trayectoria. En la actividad, que se celebra cada año en el mes de octubre, se presentó el coro El Orfeón de Santiago, dirigido por el padre Hilario, que interpretó Canción de cuna para dormir a un burro, La isla ofendida y el Tun Tun de Navidad, escrito por el sacerdote en 1962. También se presentó entre otros, el coro de la Escuela Especial Santo Domingo, dirigido por Orlando Delgado y Berenice Núñez, con las canciones Viva la Patria y Somos amigos.

