NUEVA YORK. El dominicano Francisco Santos fue sentenciado a 25 años de prisión por el asesinato del taxista ecuatoriano Roberto Pita, en mayo pasado.
Al escuchar la sentencia, Jessica Cacpcata, viuda del occiso, exclamó que «gracias a Dios y la Fiscalía, se hizo justicia».
«Mi querido y amado gordo, estés donde estés, ahora estoy segura que vas a descansar en paz, porque tu muerte no quedó en vano», agregó.
La juez Mega Talmer calificó el asesinato del taxista como uno «sin sentido» y resaltó que el acusado no mostró ningún remordimiento por ello ni por haber destrozado dos familias: la de Pita y la suya.
Recriminó la actitud de Santos, de 23 años, quien durante el juicio exhibía siempre una «sonrisa irónica», y de «satisfacción», algo que también denunciaron la fiscal Felicity Lung y la familia de la víctima.
Los hechos se remontan a mayo de 2009, cuando Santos tomó el taxi de Pita, de 37 años, e intentó robarle y al no lograr su cometido, el dominicano le dio tres balazos en el cuello y la cabeza al conductor, tras lo cual se estrelló el taxi contra el muro de una escuela, dejando atrapado en el vehículo a su asesino.

