Con relación con el Estado de Colombia, aunque los Estados Unidos no tienen base militar como las que poseen en Japón y Alemania por ejemplo, podrían tener acceso a algunas instalaciones militares colombianas como lo han tenido en el pasado reciente, dentro del marco de «acuerdo de cooperación bilateral» en materia de entrenamiento, soporte logístico y operaciones conjuntas en la lucha contra narcotráfico y el terrorismo; como por ejemplo, a las Bases Aéreas de Palanquero en Puerto Salgar y Tolemaida en Cundinamarca, Apiay en Villavicencio, Malambo en el Atlántico cerca de Barranquilla, Fuerte Militar Larandia en Caquetá y posibles pasos navales en Bahía de Málaga, Valle del Cauca en el Pacífico y Cartagena de Indias, Colombia.
De igual manera, en otros Estados del Caribe y bajo el esquema anterior (acuerdos bilaterales de cooperación), los Estados Unidos también tendrían acceso inmediato a sus aeropuertos y bases aéreas como, la de Soto Cano en Palmerola, Honduras y Aeropuerto Internacional de Las Américas en República Dominicana; todo acompañado de una alta presión política para que los Estados caribeños tomen una posición oficial de rompiendo con la diplomacia con fines de cerrar el cerco a la República Bolivariana de Venezuela.
Por el momento se podría resumir que, en caso de producirse el citado conflicto bélico, como implicaciones de alto impacto que afectarían a algunos Estados en el Gran Caribe más próximo a la República Bolivariana de Venezuela estarían: el posible éxodo masivo de inmigrantes provocando una gran crisis migratoria y humanitaria, colapso estatal de Venezuela y caos regional,, inestabilidad y posible escalada regional, impacto en el mercado energético regional, interrupción del comercio y riesgos para el canal de Panamá, fallas en el suministro de combustible y electricidad en aquellos Estados altamente dependientes de PETROCARIBE, altas tensiones diplomáticas, militarización y reforzamiento de la seguridad en gran parte de la región.
Por: Valentín Rosado Vicioso

