El alcalde de Santo Domingo Este, Manuel Jiménez, quien ha tenido en la basura el principal rival de su gestión, tiene otro obstáculo en la falta de apoyo de los regidores de su propio partido, el Revolucionario Moderno (PRM).
Cuando se necesita la unidad y cooperación para lidiar con la proliferación de desperdicios los ediles, sin importarles un comino el daño a su imagen, se aprueban un colosal aumento en los viáticos por su participación en las sesiones, una vez al mes, de la Sala Capitular.
Los esfuerzos de Jiménez para adecentar la gestión municipal y eficientizar los recursos no han encontrado el apoyo que se requiere entre los regidores del PRM. El estilo de trabajo no es lo que viene al caso.
La realidad es que los munícipes son los que pagan las consecuencias de la deficiencia en la recogida de basura acentuada en gran medida por el evidente boicot de los regidores del PRM a la gestión del alcalde.