Este domingo, la Cámara de Representantes de Estados Unidos otorgó la aprobación a un proyecto de ley que reforma el sistema de salud.
Al conseguir la aprobación de la ley, el presidente estadounidense Barack Obama avanza en el cumplimiento de una de las grandes prioridades de su mandato: darle cobertura de salud a unos 32 millones de estadounidenses que actualmente no están protegidos.
Se espera que sea la reforma más ambiciosa en el sistema de salud de ese país en 45 años.
El Partido Republicano se opuso a la reforma pues, aseguran sus miembros, va a costar demasiado.
Obama la defiende
El sábado, Obama había defendido con vehemencia su plan de reforma ante los líderes del Partido Demócrata en el Congreso y había insistido para que votaran favorablemente.
Los republicanos estaban unidos en su oposición al plan sobre la base de que endeudará más a Estados Unidos.
También aseguran que contraviene los principios de mercado libre del país.
En el caso de la reforma sanitaria puede decirse que estaba en juego no sólo un proyecto de ley, sino la posibilidad de que los demócratas mantuviesen la mayoría en el Congreso tras las elecciones parlamentarias de noviembre, y hasta estaba a prueba el liderazgo de la Casa Blanca, asegura Carlos Chirinos, corresponsal de BBC Mundo en Washington.

