ASUNCIÓN. AFP. Con la elección por consenso este martes del paraguayo Alejandro Domínguez como nuevo presidente hasta el 2019, la Conmebol busca sacudirse y dar vuelta la página a los escándalos de corrupción desatados en la FIFA en 2015.
Dominguez, de 44 años, tiene el enorme reto de reencauzar a la Conmebol de los desaguisados por corrupción que llevó a prisión a los tres anteriores presidentes de la entidad del fútbol sudamericano.
Sus antecesores, los paraguayos Nicolás Leoz (87 años) y Juan Angel Napout (57) y el uruguayo Eugenio Figueredo (83), se encuentran detenidos y procesados por la justicia de Estados Unidos.
Los tres, y otros 13 ex presidentes de federaciones asociadas a la Conmebol y la Concacaf (Confederación del Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol) están acusados por un total de 92 cargos entre los que se incluyen delitos relacionados a crimen organizado, fraude electrónico y conspiración para lavar dinero.
La fiscalía norteamericana, encabezada por la fiscal de Nueva York Loretta Lynch, requirió la extradición de Leoz, en arresto domiciliario en Asunción, y Napout se encuentra bajo libertad condicional.

