El gobierno, a través de la Comisión Presidencial de Apoyo al Desarrollo Barrial, se comprometió este miércoles a construir un edificio de tres plantas, con seis apartamentos, para reubicar las familias que perdieron sus viviendas en un fuego en el sector La 40, de Cristo Rey, la madrugada del jueves.
El licenciado Aristipo Vidal, presidente de la institución gubernamental, visitó el lugar y afirmó que la obra estará lista para ser habitada en los próximos dos meses.
Rafaela de León, presidenta de la Junta de Vecinos, afirmó que al lugar llegaron unos ingenieros para hacer los estudios de lugar e iniciar de inmediato los trabajos.
Vidal indicó que en la construcción de las viviendas participarán varias instituciones del Gobierno interesadas en garantizar a las familias víctimas del incendio un habitat humanamente aceptable.
Cada familia recibirá su apartamento con su título de propiedad, afirmó el funcionario gubernamental.
Los trabajos serán iniciados de inmediato, aseguró, aunque no especificó el monto de la inversión.
Vidal visitó el lugar del siniestro acompañado del presidente de la Fundación Cruz Jiminián, doctor Antonio Cruz Jiminián, quien hizo a las familias que quedaron a la intemperie varios aportes de ropa, comida y materiales de construcción.
Estas familias recibirán una rápida repuesta a su pedido de ayuda, porque actuaron de manera civilizada, significó el facultativo.
Lo que hoy es una tragedia, mañana será un gozo para estas humildes familias, precisó.
También, hicieron contribuciones de alimentos el diputado electo Tobías Crespo; el doctor Juan Oviedo, de la Optica Oviedo y Ramón Alvarez.
El Plan Social de la Presidencia y la Cruz Roja Dominicana también han cooperado para aliviar la difícil situación que enfrentan esas familias, compuestas en su mayoría por ancianos y niños.
Hoy nos mandarán la comida cocinada, dijo Rafaela de León.
Anoche, las cinco familias amanecieron como pudieron en casas de los vecinos del lugar, para protegerse de las lluvias.
Evitarán casuchas
La autoridades consideran que la construcción de un edificio de tres niveles en el lugar del incendio evitará que las familias afectadas vuelvan a construir cuarterías y casuchas, donde sus ocupantes se desenvuelven en condiciones infrahumanas, que ponen en riesgo su salud.

