La alegría con que la comunidad italiana recibió la apertura de la embajada de su país en República Dominicana ha comenzado a diluirse. Tras más de dos años clausurada como parte de un plan de ahorros del Gobierno italiano, la sede diplomática fue reabierta el 1 de febrero de este año.
Pero a la fecha el consulado no ha comenzado a brindar servicios, lo que preocupa a la numerosa población de italianos en República Dominicana.
Para cualquier gestión los italianos tienen que trasladarse a Panamá, con todos los costos que conlleva, que es donde opera la sede. Además de una comunidad numerosa, últimamente los italianos han aumentado sus inversiones en el turismo, la industria, el comercio y en otras actividades.
Muchos han contraído matrimonio, pero por la falta de un consulado han tenido dificultades para los trámites de residencia. Representantes de la comunidad han clamado al Gobierno de su país para que termine de resolver el problema del consulado en República Dominicana.
