La disponibilidad de energía eléctrica se mantiene precaria y la población sigue padeciendo interrupciones en el servicio de hasta 16 horas, sin que las autoridades ofrezcan una explicación convincente a esa situación.
La Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) dijo este lunes que las interrupciones en algunos sectores se deben al mantenimiento programado de redes eléctricas.
La institución aseguró que el problema no obedece a déficits en la producción de energía.
Ayer, los capitaleños salían desesperados de sus viviendas buscando una alternativa que les permitiera enfrentar con éxito el sofocante calor en medio de los largos y constantes apagones.
Residentes del residencial Nuevo Amanecer, próximo a la autopista de San Isidro, reportaron este lunes que quedaron sin energía el sábado en la tarde hasta el domingo a las 10:00 de la mañana.
Los inversores se descargaron porque pocas horas después nos dejaron de nuevo sin energía y el lunes en la mañana no había llegado, afirmó Consuelo Medina, en llamada telefónica a El Nacional.
La misma situación narraron los residentes en el residencial Radiante Amanecer, también ubicado en las proximidades de la autopista San Isidro.
Altagracia Peguero, una ama de casa de Manoguayabo, denunció que confronta dificultades para hacer los quehaceres del hogar.
Si no hay energía no tengo agua y tengo dificultad hasta para bañar los muchachos. Esto no puede seguir así. En este país uno vive como en una selva, precisó.
Carlos Andújar tiene un taller de herrería en la avenida Hermanas Mirabal de Villa Mella y asegura que los operarios pasan días enteros mirándose las caras sin poder trabajar.
Dijo que ha tenido que despedir varios empleados para hacer frente a los costos del taller.

