La embajada de EE. UU. en Haití informó que tres buques de guerra estadounidenses arribaron a La Bahía de Puerto Príncipe el pasado martes. La operación se llama Southern Spear.
Según el referido comunicado los buques USS Stockdale, USCGC Stone y USCGC Diligence, llegaron a Haití por instrucciones del Secretario de Defensa, Pete Hegseth; el mismo personero que le ordenó a Abinader aceptar la invasión militar estadounidense de la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto de Las América.
La versión oficial de Gringolandia ha insistido en proclamar que esta presencia de naves del Comando Sur en aguas territoriales de Haití, supuestamente “refleja el compromiso firme e inquebrantable de Estados Unidos con la seguridad, la estabilidad y la construcción de un futuro mejor para Haití, en momentos en que el país enfrenta una profunda crisis institucional y de seguridad”.
En ese contexto, además, el Departamento de Estado declaró que “la Marina y la Guardia Costera de Estados Unidos “reafirmaron su alianza y su apoyo para garantizar un Haití más seguro y próspero», en tanto atribuyen la inseguridad y la desestabilización en Haití, a las bandas terroristas-mafiosas que, paradójicamente fueron creadas por la CIA y por el paramilitarismo colombiano, e incluso armadas por empresas estadounidenses con apoyo de autoridades gubernamentales y oligarcas haitianos.
Esas bandas fueron estructuradas y armadas para sembrar el terror y desmovilizar al pueblo haitiano en su lucha por la democracia y la autodeterminación, y en combate contra el régimen impuesto por anteriores intervenciones militares; auspiciadas por EEUU, que también tuteló los gobiernos criminales de Martelly y Jovenel Moises, repudiados por gran parte de la sociedad haitiana.
Haití ha sido invadido, por decisión de EEUU, 12 veces en los últimos 30 años y actualmente continúan en su territorio tropas de Kenia y fuerzas mercenarias tuteladas por la inteligencia y unidades especiales del Comando Sur.
Recientemente, por iniciativa de Trump, la ONU aprobó un plan para enviar otros 5 mil soldados a Haití. Nada de esto ha servido para lograr seguridad, estabilidad y prosperidad, sino para agravar la situación e imponer un caos bajo control del Pentágono, destinado a controlar militarmente la isla y sus valiosas riquezas en oro, tierras raras, titanio y otros minerales.
La nueva estrategia de seguridad de EU incluye recuperar por la vía militar el control de esta región latinocaribeña. Los buques de guerra emplazados en la Bahía de Puerto Príncipe, cercana a Cuba, también responden al propósito de estrangular la economía cubana e intentar derribar el poder popular-revolucionario establecido desde 1959.

