El vertedero de Duquesa lo han convirtido en una industria donde se reciclan toneladas de plásticos, operan decenas de máquinas pesadas, centenares de buzos buscando objetos entre los desperdicios y próximo al lugar operan los traficantes de desperdicios, delincuentes y prostitutas vendiendo su cuerpo.
Antes de las 8:00 de la mañana de cualquier día llegan los primeros camiones, cargados de desperdicios sólidos, entran al peso luego para comprobar la cantidad de kilos que transportó, luego siguen las rutas para descargar en el área asignada en el vertedero.
A esa misma hora gran parte de los hombres adultos, jóvenes y niños de la comunidad Los Cazabes, ya están calzados con sus botas de gomas preparados para trasladarse al vertedero para ganarse el sustento.
Próximo Duquesa los traficantes de metales y los dueños de vertederos clandestinos quienes están en contacto con los choferes de camiones para que estos cuando lleven cargamentos de desperdicios provenientes de industrias y zonas francas los trasladen a sus vertederos clandestinos por el pago de algunas recompensas económicas con el lema de que todos comemos.
Luego proceden a sacar los plásticos y otros productos de su interés y en horas de la noche prenden fuego a los desechos y estas chispas llegan al vertedero de Duquesa provocan incendios que producen humaredas en distintos lugares de Santo Domingo Norte y algunos sectores del Distrito, según denunció el administrador Max Da Silva.
El administrador informó que trabaja con 70 hombres operadores de tractores, palas, camiones y cada día reciben 400 camiones cargados de desperdicios de los ayuntamientos del Distrito y Santo Domingo Norte, Este y Oeste, que transportan 4,000 toneladas de desperdicios diarios en medio de 450 o 500 buzos recolectando cartones, tanques, botellas de vidrios y metales.
En la misma entrada del vertedero opera una fabrica que compra gran parte de los plásticos que recolectan los buzos y el cual es reciclado y empacado a diario unas 50 toneladas de plásticos y cobre son vendidas a empresas de Estados Unidos.
Al final de la tarde se reducen las operaciones del vertedero de Duquesa, pero llegan las mujeres trabajadoras sexuales, gran parte de ellas son haitianas.
También se activan los traficantes de cables eléctricos, y en cualquier zona de la comunidad Los Cazabes los delincuentes esperan una víctima para quitarle el dinero que ganó durante el día, según denuncias de los residentes de la comunidad que pidieron reserva de su nombre.
La empresa Lajun Corporation
El vertedero de Duquesa comenzó el proceso de organización en el año 2007 cuando asumió la administración la compañía La Jun, Corporation, representada por el brasileño Max Da Silva, quien prometió producir gas metano y abono orgánico.
La empresa tiene un contrato de 20 años y recibe cada mes 20 millones mensuales dividido por pago de seis millones de los ayuntamientos de Santo Domingo Norte, Este, el Distrito Nacional y dos del Ministerio de Obras Públicas.

