BRASILIA. AFP. Nuevas manifestaciones callejeras fueron convocadas en las redes sociales para este sábado en Brasil, coincidiendo con partidos de la Copa Confederaciones, incluido el clásico entre Brasil e Italia, y tras un pronunciamiento a la nación de la presidenta Dilma Rousseff la noche del viernes comprometiéndose con los reclamos.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, propuso un pacto con las autoridades de todo el país para mejorar los servicios públicos, y admitió que se precisan «formas más eficaces de combate a la corrupción», en un pronunciamiento a la nación la noche del viernes tras las multitudinarias protestas que llevaron a más de un millón a las calles el viernes. Las grandes protestas callejeras en Brasil se iniciaron contra un aumento del precio del transporte público y continuaron en reclamo de mejoras en la salud y la educación, contra la corrupción y los millonarios gastos públicos en la Copa Confederaciones y el Mundial 2014.
En Belo Horizonte, la tercera mayor ciudad en el sureste de Brasil, fue convocada una manifestación que pretendía dirigirse al estadio Mineirao que acogerá el partido por la Confederaciones Japón-México. «La Copa para quién», denuncian los convocantes.
La ciudad había prometido fuertes medidas de seguridad.
También en Salvador de Bahia se convocó una protesta coincidiendo con el partido Brasil-Italia, aunque esta por el momento no pretendían dirigirse al estadio.
Igualmente se llamó a protestas en 12 ciudades, incluida Brasilia y Sao Paulo, contra la reforma constitucional 37, que prevé retirar de las fiscalías públicas el poder de investigación.
En medio de las manifestaciones, y al percibir que esta cuestión ha sido acogida por los manifestantes que ven a la fiscalía como medio contra la impunidad y la corrupción, el Congreso decidió la semana pasada aplazar esa votación. «No nos sirve que aplacen, queremos que sea cancelada», proclama la convocatoria.
Vaticano atento
Ciudad del Vaticano. EFE. «La Santa Sede sigue con atención lo que está sucediendo en Brasil», dijo hoy Ciro Benedettini, subdirector de la sala de prensa del Vaticano, ante la situación de protestas que vive ese país.
Benedettini hizo esta afirmación en respuesta a la pregunta de un periodista sobre las manifestaciones en Brasil.
Las protestas comenzaron por un aumento del precio del transporte público, se extendieron por todo el país y, aunque el alza fue revocada, prosiguieron en varias ciudades.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo ayer estar dispuesta a recibir a los «indignados», después de una jornada en que las protestas perdieron fuerza tras congregar el jueves a 1,2 millones de personas.
Rousseff se refirió a varias de las causas del malestar, que pasan por la pésima calidad de los servicios públicos, la salud y la educación, la corrupción y el gasto público en la Copa Confederaciones y en el Mundial de fútbol de 2014.
Obispos apoyan
BRASILIA. AFP. Los obispos católicos de Brasil expresaron su apoyo el viernes a las multitudinarias manifestaciones en Brasil, a un mes de la visita del papa Francisco para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Rio de Janeiro.
«Los obispos manifiestan solidaridad y apoyo a las manifestaciones, siempre que sean pacíficas, que han llevado a las calles a gente de todas las edades, sobre todo a los jóvenes», dijo la nota divulgada por la Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB).
«Las movilizaciones nos cuestionan a todo nosotros y comprueban que ya no es posible vivir en un país con tanta desigualdad, se sustentan en la justa y necesaria reivindicación de políticas públicas para todos, gritan contra la corrupción», dijeron.
Advirtieron sin embargo que «nada justifica la violencia».
