Haitianos, con documentos o sin ellos, son transportados en una camioneta junto a cientos de cocos de agua que ofrecerán al público en diversos puntos de la Capital. La imagen fue captada por el fotorreportero Guillermo Burgos en la avenida Abraham Linconl, en el mismo centro de la ciudad, donde la arrabalización no tiene límites, mientras las autoridades municipales no se deciden a enfrentar con valentía el problema. Dominicanos y haitianos se distribuyen los espacios públicos para mendigar u ofrecer los más variados artículos en semáforos y aceras.

