Serán los jueces de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís que decidirán sobre la recusación al juez Ramón Báez, que conoce como juez de instrucción especial la medida de coerción a los dos fiscales acusados de soborno, quienes alegan parcialidad en el proceso.
Los magistrados Marcelina Japa Hernández, José Manuel Glass Gutiérrez, Zamira Madrigal Santana y Virginia González Brea, decidirán esta semana si acogen o no la recusación del imputado Orlando Cedano Cedano, quien figura en el expediente junto a los fiscales Solaine Vargas y Pedro García.
Según la Procuraduría, Cedano Cedano era quien iba a entregar el dinero a los representantes del Ministerio Público. Alegadamente, era el encargado de entregar el dinero a la fiscal Vargas Molina.
Los abogados Guillermo Natera y Odalís Ramos dijeron que contra su defendido se han violentado algunos derechos.
Precisan que por la forma como se ha estado manejando el proceso, decidieron recusar al magistrado Báez, por entender que hay sospecha legítima de que no está actuando con imparcialidad.
De acuerdo a la Procuraduría General de la República, los fiscales Solaine Vargas y Pedro García fueron apresados en el momento que recibían 500 mil pesos por parte de familiares de un imputado.
El dinero que recibieron había sido marcado previamente, en una operación mediante la cual se les daba seguimiento tras varias denuncias de irregularidades.
La fecha del conocimiento de la medida de coerción será establecida después que la Corte decida sobre la recusación.

