Luis Eduardo Lora, su nombre verdadero, ha tenido una constante en su vida desde que se hizo periodista, muy temprano en su vida, una combinación equilibrada de exigencia de calidad para con los productos de comunicación, un criterio altamente crítico respecto de los hechos que informa y un ejercicio profesional desarrollado con ética, arrojo y y una inspiración notablemente humana.
Huchi Lora tuvo la idea de crear El Día, nombre con el quehacer un homenaje al periódico que había fundado y dirigido en Santiago y que lastimeramente desapareció. Había dejado de estar en la televisión matutina en octubre de 1996. Se preguntaba ¿por qué no fundar un espacio de información y orientación en la televisión, temprano en la mañana?
El encontrarse con Ramón Núñez Ramírez, el otro fundador del espacio, le plantea la idea de crear un programa de televisión que fuera una revista matutina de los hechos, apoyado en entrevistas, noticias y reportajes.
Ambos, con el proyecto bajo el brazo, acudieron a José Luis Corripio Estrada, propietario, de Telesistema, canal 11, estación que iniciaba entonces sus transmisiones al mediodía, para estrenar con El Día las primeras emisiones en la mañana de esa planta.
Al efecto, Pepín Corripio acoge la idea y les abre las puertas. En diciembre de 1996, sale la primera emisión de El Día.
Respeto por
la verdad
Lora destaca que la credibilidad que tiene hoy su programa, por el cual han pasado todas las figuras y personalidades de la vida social, económica y política dominicana, se apoya en la independencia, respecto de la cual destaca la actitud del propietario del canal, Don Pepín Corripio, quien por sus principios, no interviene ni condiciona ni orienta directa o indirectamente el trabajo comunicacional del programa, lo cual entiende que es la actitud empresarial más ética e inteligente porque, al fomentar la independencia, se genera credibilidad y ésta otorga al programa un atractivo como medio de gran impacto, aceptado por la gente y propio para los anunciantes.
Lora destaca el equipo que le acompaña, comenzando con el papel diario que desarrollan Patricia Solano y Amelia Deschamps.

