El Nacional
República Dominicana no ha aprovechado adecuadamente el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Centroamérica, conocido como DR-Cafta, debido a que las leyes, normas, resoluciones y otras disposiciones que acompañaron su aprobación, no se han aplicado con la debida transparencia en unos casos, y en otros no se han aplicado, estimó el embajador norteamericano.
El señor Robert Fannin estimó que con el acuerdo de libre comercio ha sucedido lo que se prometió que era un incremento de la inversión extranjera y un aumento de las exportaciones.
Lo que ha sucedido con el DR-Cafta ha sido lo que se prometió cuando el tratado fue aprobado y firmado. Un crecimiento de la inversión extranjera y las exportaciones de productos, dijo al participar ayer en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
De igual modo, al ser cuestionado sobre si su país debería, en la nueva administración que a partir de la semana que viene encabezará Barack Obama, modificar el lugar que en la lista de prioridades en política exterior tiene América Latina, tomando en consideración los cambios políticos ocurridos en la zona, el diplomático estimó que Estados Unidos no tiene necesidad de introducir cambios en lo que ha sido su política hacia la región, debido a que entiende que en los pasados 40 años, ésta ha sido la adecuada.
Consideró que la ayuda que Estados Unidos ha destinado a América Latina ha sido adecuada y que lo que habría que discutir es lo relacionado con nuevos campos de colaboración.
En ese orden, entiende que si le correspondiera hacer una crítica a su gestión como embajador en República Dominicana, ésta sería no haber divulgado adecuadamente la colaboración de su Gobierno con el país, particularmente en lo relacionado con la lucha contra el narcotráfico.
Reveló al respecto, que son muchos los millones de dólares que su país invierte en el apoyo a la lucha de República Dominicana contra el tráfico de drogas, citando el hecho de que están asignando a ese campo 40 personas en forma permanente en la embajada norteamericana.
Dijo que mantener en el país a cada uno de esos funcionarios le cuesta a su Gobierno entre 200 a 300 mil dólares al año, lo que indica el monto de gastos en esa dirección.
Dijo además que casi un tercio de la Policía Nacional ha recibido algún tipo de entrenamiento dado por oficiales de su país. Una parte importante de esos entrenamientos se han realizado en territorio norteamericano.
El señor Fannin concluye su misión en el país casi al mismo tiempo en que se produce el cambio de administración en Estados Unidos, de un gobierno republicano a uno demócrata y se le preguntó si su retiro tiene que ver con ese cambio, o algún tipo de objeción a la nueva administración.
Afirmó que el presidente de Estados Unidos tiene la facultad constitucional de mover a quienes definió como embajadores políticos, que son aquellos nombrados sin haber hecho carrera diplomática, por lo que estimó conveniente dejar la vacante a disposición del nuevo mandatario.
Si por mi fuera, me quedo, dijo, al indicar además que su retiro como embajador no implica que dejará el servicio. Eso lo discutiré con mi esposa cuando estemos en casa.
Fannin participó en el encuentro en compañía de Roland Bullen, ministro consejero; Gary Keith, consejero de Asuntos Públicos; David Searby, agregado de Prensa; Nani Martínez, especialista en Informática y Robert McCollum, quien le sirvió de intérprete.
En su intervención abogó por la aplicación de la Ley que penaliza el robo de la energía eléctrica y por la plena vigencia del Estado de Derecho como requisitos para que el país logre afianzar los logros obtenidos y se trace otros.
Rechazó además las imputaciones de intervención en asuntos internos que les fueron hechas cuando se refirió al Estado de Derecho, en el discurso que pronunció en noviembre pasado ante la Cámara Americana de Comercio y dijo que cuando se refirió a ese término, también lo hizo en referencia a Estados Unidos, donde consideró que existe una democracia imperfecta.
Opinó que los amigos hablan abiertamente y con respeto y que es importante que hablen sobre temas sensibles que tal vez no estén atrayendo suficiente atención.
Cree que los medios de comunicación pueden demostrar que a veces los cambios ocurren lentamente, pero a paso seguro, y requieren un enfoque a largo plazo.

