Un vocero de Emi Resorts, empresa propietaria de varios proyectos turísticos en el país, consultado hoy en Santo Domingo sobre una demanda en Miami a esa empesa por un supuesto fraude millonario, explicó que se trata de un intento de sobredimensionar el caso, y convertir el atraso en la ejecución de uno de los proyectos del grupo en un gran escándalo con una connotación fraudulenta.
El vocero de la empresa se refiere a un artículo publicado hoy en El Nuevo Herald, de Miami, en el que se habla de que un presunto fraude de millones de dólares fue denunciado civilmente en una corte federal de Miami por decenas de personas y empresas, una buena parte de la Florida, que invirtieron en lujosos proyectos turísticos de República Dominicana.
Es natural que una situación como esta presentada como un fraude inmobiliario cause una gran preocupación por los antecedentes que se están manejando en Estados Unidos y en muchos otros países, dijo.
No existe tal esquema de fraude, aseguró, y una prueba de ello es que se cita un hotel del grupo en Puerto Plata que está operando adecuadamente, y es reconocido como uno de los tres mejores establecimientos de la costa Norte, cumple sus compromisos y no tiene problemas financieros.
Explicó que la Emi Resorts y la familia Elliot, propietarios del grupo, están enfrentando legalmente la demanda en Miami, y desde el año pasado fue reestructurada la administración de la empresa con medidas entre la que se encuentra la exclusión del responsable de las finanzas, por sus errores, que ahora pretende denunciar la empresa.
La nota de El Nuevo Herald, indica que los principales acusados son Frederick y Derek Elliot, padre e hijo, empresarios canadienses residenciados en Dominicana quienes, según la demanda, desviaron el dinero hacia una telaraña de empresas (Grupo Elliott) mayormente usadas como «alcancías» para mantener su estilo de vida.
«Desafortunadamente este caso es un ejemplo más de como en la búsqueda del todopoderoso dólar se separan las nociones básicas de lo correcto y lo incorrecto», escribió el abogado Michael Díaz, quien radicó la demanda.
Precisa que a pesar de haber recaudado unos $170 millones para diferentes proyectos de inversionistas de Estados Unidos y otras partes del mundo, el Grupo Elliott no ha terminado uno solo de los varios proyectos que ofreció, afirman los demandantes.
De acuerdo con El Nuevo Herald, la querella sostiene que cuando los inversionistas empezaron a reclamar a los Elliott sobre sus inversiones, éstos «respondieron con amenazas» advirtiéndoles que si insistían por la vía legal «lo perderían todo porque Frederick, Derek y sus empresas estaban blindadas legalmente».
Cita que entre los demandados está el ex ministro de turismo dominicano Víctor Cabral, quien se encuentra bajo prisión domiciliaria tras ser condenado por hurto a una empresa privada de desarrollo turístico.
En los registros electrónicos federales no figuran aún los nombres de los abogados defensores en el proceso civil de Miami. El Nuevo Herald intentó comunicarse con los teléfonos que aparecen en documentos, pero una grabación informó que se encontraban fuera de servicio.
El periódico cita que aproximadamente un 53 por ciento de las ventas de los intereses en las propiedades en Dominicana, que incluyen contratos de tiempo compartido, se hicieron a clientes en la Florida y un 42 por ciento con canadienses.
Como parte del esquema fraudulento, agrega la demanda, los acusados abrieron cuentas bancarias en Miami y Las Vegas para recibir los pagos de los clientes.
Creen exageran problema afecta proyecto turístico en el Este
