Este 3 de abril de 2026, el pueblo dominicano recuerda el genocidio y le rinde homenaje a los 40 niños asesinados en esa ciudad, en recordación de su martirio.
- El 3 de abril es la fecha en que se produjo uno de los eventos más horribles y conmovedores de la historia dominicana. Ese día, 1805, las tropas de Haití iban de retirada después del fracasado intento de tomar Santo Domingo. Se marchaban por dos flancos.
El emperador Jean-Jacques Dessalines salió por el sur pasando Azua, San Juan, Elías Piña; por el norte despachó a Henry Christophe, a quien impartió la orden: “pasen a cuchillo a todos”.
Entraron a Moca en la mañana y para ejecutar el dictamen del monarca convocaron a una población ya en estado de pánico, a concentrarse en la iglesia del pueblo. “Todos obedecieron creyendo que se iba a proclamar algún indulto o gracia a favor de ellos…
y el indulto fue degollarlos…como ovejas acorraladas”.
“…de todas las mujeres que estaban en la iglesia, solo quedaron con vida dos muchachas que estaban debajo del cadáver de la madre, de la tía…se fingieron muertas porque estaban cubiertas con la sangre…” del cadáver arriba de ellas.
No fueron utilizadas armas de fuego, se puso en práctica el método del degüello con espadas, cuchillos, bayonetas.
Cuando los genocidas se marcharon, en la iglesia fueron encontrados por lo menos “40 niños degollados y encima del altar el cuerpo de doña Manuela Polanco, mujer de don Francisco Campos…quien fue colgado en los arcos de la Casa Consistorial”.
El dramático episodio lo testimonia Gaspar Arredondo Pichardo, en la obra “Memoria de mi salida de la isla de Santo Domingo el 28 de abril de 1805”.
¿Quién es Gaspar Arredondo Pichardo? Prestigioso abogado de Santiago, compañero de estudios de José Núñez de Cáceres; alcalde ordinario, síndico, procurador, Padre general; conoció a Toussaint Louverture quien se alojó tres días en Santiago en la residencia de su tío, el regidor mayor José Cayetano Pichardo; y esta fue la impresión que le dejó el libertador haitiano:
“Toussaint, con su alta hipocresía, cubría un alma infernal y un corazón de tigre que solo respiraba sangre, fuego y muerte, todos les temíamos…”

Al marcharse de Santiago “Toussaint dejó encargado a su sobrino Moyse para que ejecute un degüello masivo en esa ciudad el día de Corpus Cristi y luego, enterándose de que este no cumplió el mandato, le mandó a colocar la cabeza en la boca de un cañón, haciéndolo volar.
Antes de que se produjera la matanza de Moca, Arredondo Pichardo también se entrevistó con el emperador Dessalines en el Palacio de Cabo Haitiano, formando parte, por su conocimiento de la lengua francesa, de una comisión del Ayuntamiento de Santiago, por solicitud del Emperador, que estaba buscando que les financiaran 5 millones de coronas para el ejército. Si no había pago, habría invasión.
No hubo pago y sí un decreto de Ferrand, en consecuencia, se produjo la invasión.
Acredita Gaspar Arredondo que algunos padres de familia, ante el ruido y los llantos por la matanza, huyendo se tiraron por barrancas con sus hijos en brazos y otros se ahogaron en el río.
El genocidio no fue solo en Moca, se replicó en Santiago y otras ciudades. Gaspar Arredondo huyó junto a don José Vinuesa, Carlos Mejías, Simón y Carlos de Rojas, radicándose en Cuba con sus 8 hijos. Nunca regresó.
Antecedentes. En 1791 los esclavos radicados en lo que hoy es Haití, decapitaron y quemaron los cuerpos de miles de personas blancas.
Al proclamarse la independencia del 1804, Dessalines ordenó cortar las cabezas de todos los blancos, cayeron también los mulatos; en adelante el único color de piel admitido en Haití sería el negro de raza pura. Una pintura del 1806 ilustra al padre de la independencia mostrando la cabeza cortada de una mujer blanca.
Este 3 de abril de 2026, el pueblo dominicano recuerda con pesar el genocidio y le rinde homenaje a los 40 niños degollados en Moca, en recordación de su martirio.
El autor es poeta.

