Las sociedades se transforman constantemente. En esos cambios, las formas de pago han visto sufrir radicales mutaciones, prácticamente negando sus etapas anteriores.
Como analogía a las diferentes tesis que sitúan al intercambio comercial como una categoría subjetiva, en donde el valor únicamente existe en la mente de la gente que interactúa en el acuerdo de las partes.
De simples trueques de bienes por bienes, como lo fue la génesis del ser humano, se ha pasado hoy día a sistemas complejísimos fiduciarios, superando la moneda metálica y hasta los billetes. En ese desarrollo del mundo financiero comienzan a imponerse las criptomonedas, que no son más que una forma de divisa alternativa.
Se coloca nuevamente en la palestra pública mundial el tema de las criptomonedas, luego de que China anunciara la salida de su moneda virtual para este 11 de noviembre, no sin antes contradecirse con pronunciamientos anteriores que acusaban a la futura manera de pago de ser instrumento de actividades ilícitas. La competencia de la futurista moneda china regenteada por el Banco Central del gigante asiático será la Libra, sistema monetario de Facebook, que según la red social verá su aparición en el año 2020, y que ya comienza a ser vigilada muy de cerca por las autoridades del Tesoro norteamericano, y que será bloqueada por Francia.
Y como quien no quiere las cosas, la humanidad asiste a ser testigo de excepción en la implementación de diferentes criptomonedas, quedándose en el pasado el bitcoin, dinero algorítmico que comenzó a acuñarse en el internet en el año 2009.

