San Juan, Puerto Rico.- La crisis económica por la que atraviesa el país ha provocado un aumento en la pobreza entre miles de familias puertorriqueñas, muchas de las cuales han optado en los últimos meses emigrar hacia ciudades de los Estados Unidos, e incluso hacia República Dominicana.
Mientras, el gobernador Alejandro García Padilla advirtió ayer que los cambios para sacar a flote al país »serán profundos», y dijo confiar en las medidas que implementa su administración para sanear la economía en los próximos años.
Expertos del sector económico y financiero coincidieron en que la situación del país, el alto costo de vida y la emigración masiva, agravan la pérdida de riquezas en la población boricua.
Sobre este particular, se indicó que el sector más afectado por la crisis es el de los envejecientes, debido a que no tienen forma de aumentar sus ingresos y sus ahorros han ido en descenso en los últimos años.
En ese sentido, el economista Gustavo Vélez dijo que la isla ha visto reducir sus riquezas en unos 85 mil millones de dólares durante la pasada década, cifra que si se divide por esos 10 años, casi representa el presupuesto operacional del país anualmente.
Por otra parte, el también economista Carlos Colón de Armas, además de coincidir con el análisis de Vélez, sostuvo que la solución debe enfocarse en incentivar la inversión y no en la discusión de gastos.
Expresó que el gobierno de Alejandro García Padilla tomó »el rumbo equivocado» y logró desconfianza en el país, lo que evitó la entrada de inversiones y provocó la paralización del crecimiento económico.
Por otro lado, y a una semana de haber admitido que la deuda del gobierno es »impagable», el gobernador García Padilla insistió en entrevista con El Nuevo Día en la importancia del informe Krueger y resaltó la urgencia de no seguir posponiendo las reformas y reestructuraciones que buscan sacar el país de la crisis económica.
García Padilla dijo que para atender la situación se discutirán las distintas alternativas presentadas por La Cámara de Comercio, por los partidos mayoritarios y por las distintas organizaciones de la sociedad civil.

