Lo correcto sería que todas las críticas fuesen constructivas, con ánimo de enderezar o corregir lo que está mal; pero nunca con la intención de fastidiar por pura politiquería. Así lo decimos, porque algunas veces los forjadores de críticas insensatas, en su deslucido afán de distorsionar los hechos o simplemente de hacer daño a quienes ellos entienden son sus adversarios, le hacen un flaco servicio a la sociedad dominicana.
Posiblemente la ceguera, el fanatismo o el resentimiento de ellos sea tan fuerte que los coloca en una posición no bien vista ni siquiera por las personas que suelen acompañarlos en sus emprendedoras acciones propias de un quijote cualquiera.
Porque mire usted que hay que tener buenas y robustas cachazas para pretender desacreditar, los coherentes, necesarios y aplaudidos encuentros que los fines de semanas lleva a cabo el presidente Danilo Medina en lugares recónditos dentro de la geografía nacional.
Y lo viene haciendo sin aspaviento. De manera pública realiza dichos encuentros, acompañado de muy pocos funcionarios, con humildes sectores del campo o personas relacionadas con la producción nacional, en procura de solucionar los graves problemas que por décadas estos vienen arrastrando.
En realidad, sin ánimo de ofensa, mucho había durado para que los eternos criticones del patio comenzaran a lanzarle dardos envenenados a la correcta decisión del presidente. Parecería como que los contactos y las reuniones que cara a cara realiza el presidente molestaran a algunos sectores políticos.
Me atrevería a jurar que la opinión que sustentamos la gran mayoría de los lectores de este periódico es la de que esas visitas, en donde se ofrecen financiamientos a bajos intereses y asesorías gratuitas para que nuestros productores adquieran más experiencia y le saquen mejor provecho a su producción, deben continuar, porque favorecen a los productores nacionales.
En definitiva, de lo que se trata es de beneficiar a todas las asociaciones de productores y a pequeños empresarios para darle un fuerte golpe a la pobreza. Con las gentes del campo se está haciendo lo que nunca se ha hecho. Esa es la verdad.

