Opinión

CRÓNICA DEL PRESENTE

<STRONG>CRÓNICA DEL PRESENTE<BR></STRONG>

(5)
Rechazada frontalmente la proposición de Juan Bosch de un gobierno constitucional presidido por Antonio Guzmán por el grupo de halcones que tenían el control de la política exterior de los Estados Unidos, consejeros de Lyndon Johnson, maniobraron,  comunicándose con el señor Jimmy Pastoriza,  miembro de la oligarquía cibaeña, oriundo de Santiago, amigo de Thomas Mann, a quien se le pidió la recomendación de un candidato para la presidencia de la República que conviniera al gobierno estadounidense. Ni corto ni perezoso, Pastoriza, por vía telefónica, recomendó a su cuñado Héctor García Godoy, diplomático  que sirvió por  muchos años al régimen de  Trujillo y antiguo Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno del profesor Bosch. García Godoy, rechazado en principio por el gobierno del presidente Caamaño Deñó, fue impuesto a cañonazos y amenazas por la comisión de la OEA y los representantes del gobierno estadounidense.

Llegaba a su etapa final el extraordinario episodio que se había iniciado el 24 de abril de 1965. García Godoy tomó posesión asumiendo la presidencia de la República e integrando un gabinete aceptado por los Estados Unidos, que al quedar suspendido el Congreso de la República, tenía también, como gabinete, funciones legislativas. El último capitulo del episodio antes mencionado llamado por el autor de esta columna “La Epopeya Incompleta”, ya que la Gran Epopeya del pueblo dominicano ha sido, hasta ahora, La Guerra de la Restauración, vino a producirse el 19 de diciembre de ese año, en Santiago, cuando una numerosa comitiva, encabezada por el coronel Francisco Caamaño Deñó, se trasladó a esa ciudad a rendir homenaje al fundador del Movimiento Militar Constitucionalista, Rafael Fernández Domínguez, caído en combate el 19 de mayo en el asalto al Palacio Nacional.

Allí en la capital del Cibao le fue preparada una emboscada que comenzó con un ataque en el cementerio municipal, ejecutado por soldados de la Fuerza Aérea Dominicana y que más tarde se repitió en el hotel Matum, a partir de las 9:30 de la mañana, cuando más de 400 soldados de infantería de esa institución aérea, apoyada por tanques y aviones Mustang, atacó en dicho hotel a los que participamos en el acto conmemorativo de Fernández Domínguez, que lo componían cientos de personas, entre las cuales habían mujeres, adolescentes y niños. Sin miramientos de ningún género, preparado por la jefatura de la mal llamada Fuerza Interamericana de Paz, se fraguó el crimen masivo para eliminar físicamente al coronel Caamaño, a los jefes militares que le acompañaban y a las personalidades civiles de su gobierno que allí se encontraban.

La acción ruin, cobarde, criminal y asesina, de los jefes civiles y militares de las tropas que ocupaban el territorio nacional fue rechazada con la misma firmeza, decisión y valor, que son cualidades propias de nuestro pueblo, con las que se había rechazado la presencia del ejército estadounidense, a partir del 28 de abril en la ciudad de Santo Domingo. ¡Qué hermosa lección de patriotismo, soberanía, dignidad y honor, dimos los dominicanos! “Pueblo legendario, veterano de la historia y David del Caribe”! Continuaremos…

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación