Elizbeth Crooke, directora del Ballet Nacional Folklórico Dominicano, es una artista respetuosa de las esencias danzarias: la danza: “Soy coherente primero conmigo misma, luego con el compromiso que representa dirigir una compañía que promueve la identidad.
La esencia de la danza no se afecta ni cambia, dado que esa raíz lo que la proyectamos.
Desde el momento en que sacamos de su lugar de origen, lo que hacen los originarios y lo proyectamos a otros escenarios y espacios ya estamos cambiando la forma de proyectarlo y eso si que lo tengo muy claro, nuestro rol como compañía profesional de proyección es difundir a los públicos nuestra esencia, nuestra identidad como cultura, como pueblo, e inspirar y motivar a que los originarios sean valorados como lo que son patrimonio de nuestra cultura”.

