El director general de Aduanas anunció que a más tardar en octubre concluirá el proceso de interconexión de los sistemas informáticos de esa entidad con la Dirección General de Impuestos Internos, con el objetivo de hacer frente al problema de la subvaluación de importaciones.
El licenciado Rafael Camilo afirmó que contrario a la creencia generalizada, no es el contrabando el principal problema que enfrenta esa entidad, sino la subvaluación de mercancías.
Dijo que el contrabando apenas representa el ocho por ciento de los intentos de fraude a través de la entrada irregular de mercancías, mientras que la subvaluación es más del 80 por ciento.
El contrabando es una cuestión delictiva, pero no es tan fuerte y son más o menos las mismas personas que tratan de delinquir con relación a esto, dijo.
El licenciado Camilo, dijo que otro de los graves problemas que enfrenta esa entidad es la existencia de unas 24 leyes de incentivo a diversos sectores, que han representado para el Estado la pérdida de ingresos por unos 104 mil millones de pesos. De esas leyes, cinco son las que producen mayores dolores de cabeza a Aduanas: La de incentivo al desarrollo fronterizo y las zonas francas, zonas francas especiales, internación temporal y turismo.
Competencia
El director de Aduanas estimó que se deben adoptar las medidas necesarias para que los productores locales no sean perjudicados por importaciones de productos procedentes de Centroamérica que reciben subsidios y exoneraciones o están ubicados en zonas francas.
Dijo además que no tienen calidad legal entidades como las que manejan la ejecusión de los tratados comerciales para modificar parte de los acuerdos de libre comercio suscritos por el país.
Hizo el comentario debido a la denuncia de que fueron cambiadas reglas de origen en el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica en forma administrativa.
Para cambiar cualquier parte del Acuerdo de Libre Comercio sólo tiene facultad para ello el Congreso, y que en el caso de TLC con Centroamérica deben ser los congresos de los seis países firmantes.
Papa caliente
El licenciado Camilo, quien dijo pasó de manejar una papa caliente al frente de la Superintendencia de Bancos a manejar otra similar pero más grande, en Aduanas, y abogó porque el Estado dominicano revaluar todas esas leyes de incentivo a través de las cuales los sectores productivos perciben ganancias cautivas y les quitan incentivos para que sean realmente competitivos.
El director de Aduanas, intervino ayer en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio, acompañado de su asesor, el ingeniero Gregorio Lora.
En su intervención recordó que hasta el año 1992 existían en el país varias leyes de incentivo a los sectores productivos, la mayor parte de las cuales fueron eliminadas como parte del acuerdo que ese año se firmó con el Fondo Monetario Internacional.
Sin embargo, dijo que ahora hay más leyes de incentivo que en 1992, y que su existencia tiene un costo mucho mayor para el Estado.
Camilo dijo que una de las primeras medidas que adoptó al llegar a la Dirección General de Aduanas, fue suspender el otorgamiento de créditos a los importadores para el pago de sus obligaciones fiscales, porque eso es ilegal, la ley no lo autoriza.
Dijo que había unos tres mil 750 millones de pesos fiados a diferentes empresas importadoras.
Créditos
Camilo dijo que dar crédito a los importadores es una competencia desleal al sistema financiero nacional, ya que es en esas entidades donde los comerciantes deben obtener los recursos para financiar sus negocios, no cogiendo crédito en Aduanas.

