¿Cuándo una película es buena?
La interrogante de base ética se la han formulado un millón de veces desde los seguidores del cine hasta los teóricos y catedráticos que han hecho del más integrador de los quehaceres creativos audiovisuales, su enfoque.
Y puede que haya mil respuestas para definir la calidad de una película.
Lo que es indudable, es que la categoría de Obra Maestra, es sólo alcanzada excepcionalmente.
Para que una película sea catalogada en el punto más alto, requiere de un concepto bien logrado, de un guión que es origen de todo (a veces, la causa del fracaso independientente de la calidad de recursos que se inviertan en la producción y en efectos especiales).
Para que sea una obra maestra, el cine demanda conocimiento a fondo del oficio, dominio del lenguaje visual, capacidad de recreación de las épocas, (particulamente vestuario, ambientes y espacios), hace falta tener talentos histriónicos dispuestos a dar de si cuando puedan y mucho más que eso, hace falta un dirección de arte que trascienda la prisa en la producción y el requerimiento de hacer tantas escenas por día.
El Discurso del Rey, con toda y su historia que parte de un hecho aparentemente simple y recargadamente defectuoso, como es la tartamudez en un Rey, ubicado justo en el momento de inspirar a su pueblo para enfrentar unido a una guerra mundial, ha permitido que casi cuatro años años de trabajo, hayan entregado al cine una de sus historias más memorables.
El Equipo
El director Tom Hooper y David Seidler, el guionista, se pusieron al frente de una tarea artístico-industrial que protagonizóda un excelente Colin Firth, como Duque de York, llegado al trono por circunstancias inesperadas, con el trabajo de un Geoffrey Rush, resulta (quien el alma de la cinta), quién más de una vez ha demostrado su recia formación de actor de carácter que demuestra que no hace falta de galán para ser un actor de verdad.
Diez nominaciones
Sus postulaciones a los Premios de la Academia están plenamente justificadas.
Hay en El Discurso del Rey el aliento de un espíritu del arte cuando pone sus bases para que queden eternizadas. Una cinta clase aparte. Una producción que hace honor al cine.
El Dato
Premiere de Gala
La película fue vista en Blue Mall en una premiere que convocaron Palacio del Cine y Claro.
Tartamudos la elogian
LINDSEY TANNER
CHICAGO. AP. The King’s Speech, sobre un rey inglés que enfrenta su tartamudez, no es la típica cinta taquillera de Hollywood: desnuda verdades y mitos de un problema de salud no siempre comprendido, que afecta a 70 millones de personas y por ello se ganó los elogios de tartamudos . Para Erik Yehl, un chico de Chicago que empezó a tartamudear en el jardín de infantes, el mensaje muy sencillo: «No soy estúpido». La idea de que algo está mal en sus mentes, porque sus palabras a veces no salen bien, es un estigma que los tartamudos deben enfrentar.
Es la favorita como Mejor Película a los Premios Oscar

