El juicio al Mesías no debe ser solo por el déficit fiscal, que ciertamente no es desfalco, pero es la razón de que el país, a pesar de los esfuerzos de Danilo no termine de arrancar, hay que ponerlo en el banquillo moral para que responda por el dispendio de los recursos de todos que uso para él y su corte, para mostrarle al mundo cuan subdesarrollados somos que mientras teníamos los estándares más bajos en salud, educación y seguridad ciudadana, él andaba recorriendo el mundo diciendo que teníamos la economía más sólida de América y que por eso podíamos salir a gastar mostrando que presidente más ilustrado teníamos.
Pero debe ser un juicio serio, que se investiguen todas las indelicadezas cometidas, los costos reales de esos viajes, revisar el caso de la Sun Land, la relación con los narcotraficantes, las compras inauditas (empezando por los Tucano). También indagar las transgresiones constitucionales, las benevolencias judiciales, las nóminas y nominillas, las pensiones, los regalos, etc.
Entonces buscar un teatro alquilado y contratar una buena red de televisoras y radioemisoras con alcance internacional y transmitir el juicio. Sin obscenidades; sin palabras fuera de lugar y nos proponemos para hacer de fiscal usando una máscara con el rostro de Juan Bosch.
Después no hay que hablar más de él. Prometo tratar de no hacerlo aquí, y dejarlo que siga viviendo su mundo donde todavía seguirá siendo Dios. A su lado seguirán desfilando todos aquellos que le guardan agradecimientos, especialmente los que recibieron sus gracias divinas.
Nosotros seguiremos en otras cosas. Tratando de reconstruir un espacio de convivencia donde las alteraciones sociales sufridas los pasados ocho años nos permitan sobrevivir sin sobresaltos, huyéndole a una delincuencia que se fortaleció gracias a la permisibilidad ya que muchos de los delincuentes que hoy destruyen vidas como la de Francina además servían de custodias de funcionarios, congresistas, militares y policías. Eso terminará para Cuando sea presidente.

