Agradezco las muestras de afecto expresadas a raíz del cierre, el pasado jueves, de la columna que sostuviéramos en este periódico, exactamente por 26 años. Cargados de nostalgia, no aceptaron la despedida. A nosotros también nos provocó aflicción, pero entiendo que había cumplido su rol, sobre todo para salir del intelecto transformado de quien la escribía, ya que ahora creo, y así se evidenciaba en mis últimos trabajos, que todo ese mundo que es «algo más que salud» es mejor plantearlo, y sí es posible construirlo desde la posibilidad de «Cuando Sea Presidente».
En el año 2003, el Instituto Tecnológico De Santo Domingo (INTEC), presentó un estudio donde se establecía que el 43% del presupuesto nacional se escapaba en los tentáculos de la corrupción de los funcionarios gubernamentales.
En los actuales momentos, cuando todo hace pensar que Danilo le «ganará» a Papá, la percepción de la población junto a otros estudios similares, amén de todas las encuestas serias que se han hecho, estiman que en los últimos años esto ha ido en aumento, siendo muestras fehacientes de ello la exhibición de ostentosas y ofensivas riquezas por personas ligadas al manejo de ese presupuesto que, en pocos años, han dejado de ser unos pobres diablos para convertirse en ricos poderosos.
Eso no ha de acontecer cuando sea presidente.
De otro lado, y en la ficticia bonanza que aparenta el país, cargada de hipocresía, en la que, como república bananera, al estilo de Macondo, un ser obnubilado por el poder y por sus delirios de grandeza se ufana en presentar un desarrollo a cuentas de una ciudad que ha crecido para arriba, emulando las grandes urbes del planeta, lo cual, evidentemente, ha sido posible gracias a los aportes del narcotráfico y el lavado de dinero a costa de la disolución de la familia dominicana por sus efectos nocivos y la conversión de la clase media en pobre y los pobres en más pobres.
Eso es posible revertirlo. No es verdad que todo está perdido, muy a pesar de que los augurios para los próximos 4 años no son halagüeños, y de eso trataremos a partir de ahora, aquí, para»cuando sea presidente».

