Los que mejor saben que no tienen ninguna posibilidad de ganar las elecciones son los estrategas de campaña del Partido Revolucionario Dominicano. Confiaron, en principio, en vender que su candidato era diferente a lo que fue como gobernante y que sería, además, mejor que el desgobierno que lo sucedió, estos últimos ocho años.
También, y conscientes de la existencia de un modelo electoral podrido, se metieron en la encerrona de querer competir en la compra de conciencias y de muchos partiditos y dirigentes que siempre están en venta y tienen, por demás, su plan de comprar votos o de por lo menos asegurar a muchos de los que muestran ser sus simpatizantes, y que pueden venderlos al mejor postor, mucho más si sienten que se alejan las posibilidades de ganar de su locuaz y desinhibido candidato.
Se les peló el billete. No es posible competir contra el poder del gobierno, o que vayan a preguntarle al mismo Danilo Medina. Pero más aún, competir contra una claque que se ha hecho inmensamente rica y que no tiene ningún prigilio de usar todos los recursos a mano para quedarse mamando la teta.
Balaguer va a resultar un boy scout comparado con estos nuevos tutumpotes negadores de la moral boschista. ¿Qué recursos les quedan? Bueno, incidentar las votaciones. Podrían querer que estas ni se celebren y tienen en su seno gente de poco tino, dispuestas a pescar en río revuelto sobre todo porque, acostumbrados también a vivir de los fondos públicos, ven cómo la sequía seguirá por otros cuatro años.
No sería descabellado pensar que las dos grabaciones presentadas sean parte de un plan global que incluya atentados a figuras públicas para, junto a huelgas, desórdenes, obstrucciones de calles con camiones y guaguas, asaltos de comercios y otros ingredientes desestabilizadores, se cree un estado de ingobernabilidad que impida que se celebren las votaciones del 20 de mayo y así librarse del matadero electoral que les tienen preparado. Termino en la próxima de Cuando sea presidente.
PD. Hecho antes de la denuncia de Wilton Guerrero.

