Cuando Juan Bosch murió, se cumplen hoy 11 años, había llegado ya los 92 años, pero llevaba por lo menos 10 años incapacitado para la vida social y política, de ahí que fuese una falta de respeto y responsabilidad la manera como lo usaron, como se sirvieron de él solo tras de ventajas materiales, porque ni siquiera pudieron hacer un aceptable gobierno. Todavía es más penoso el que persistan en hacerlo.
Tenía previsto poner a circular hoy nuestro libro «Ni Santo ni Mesías, solo Juan Bosch, aquí en Montevideo, Uruguay, donde me encuentro, la tierra de Mario Benedetti y su actual presidente José -Pepe- Mujica, y llegué a hacer gestiones para ello, incluída la solicitud de asistencia de éste, pero contratiempos de último momento lo impidieron, de todas formas esta previsto para salir el próximo mes y allí pretendo poner al desnudo las malas acciones de sus «herederos».
Recordemos en este día a don Juan como lo que fue, aquel hombre desprendido y empecinado en hacer lo que creía correcto, y buscando de una y mil maneras como llegar a que su partido fuese gobierno y desde ahí tratar de hacer las cosas mejor para todos, en especial para los más pobres.
De hecho es de justicia reconocer que la actual administración del partido que fundo en 1973 esta más cerca de sus enseñanzas que las precedentes, que encabezadas por «El Mesías», parecen más bien extraídas de las páginas de «El Otoño del Patriarca», «Yo el Supremo» o «El Recurso del Método».
Espero terminar mi libro pronto y ponerlo a circular en el aniversario de la fundación del PLD, porque así estaremos haciéndole una especie de desagravio y reivindicación al Maestro, ante aquellos que ostentan la representación del PLD y lo han negado mil veces con sus odiosas fortunas malhabidas y practicando lo contrario de lo que predicó. Ahora bien, tengan la seguridad de que su verdadero reconocimiento llegará «Cuando sea presidente».

