WASHINGTON, EE.UU, (AP).- Cuba anunció nuevas medidas migratorias el sábado con las que busca fortalecer los vínculos con los cerca de 800 mil cubanos expatriados, ante lo que califica como obstáculos injustos creados por la expulsión de funcionarios consulares tras las acusaciones estadounidenses de que sus diplomáticos han sufrido misteriosos ataques sónicos en la isla comunista.
El canciller cubano Bruno Rodríguez anunció que a partir del 1 de enero se eliminará el requisito de habilitar el pasaporte cubano para viajar a la isla, se autorizará la entrada y salida de cubanos expatriados a través de dos marinas turísticas, se permitirá el ingreso al país de connacionales que salieron ilegalmente -excepto a quienes partieron desde la base naval estadounidense de Guantánamo-, y desaparecerá la figura del avecindamiento o la exigencia de presentar en persona en registros civiles cubanos a hijos nacidos en el extranjero de cubanos expatriados.
«El gobierno de Estados Unidos se cierra y Cuba se abre», dijo Rodríguez ante 129 cubanos residentes en 17 estados estadounidenses, asistentes al cuarto encuentro de cubanos residentes en el país norteamericano.

