Opinión

¡Cuidado!

¡Cuidado!

He dicho muchas veces que no observo formas de que Hipólito Mejía y Luis Abinader puedan perder los comicios del año 2012, si los sufragios se cuentan tal cual sean emitidos en las urnas, sobre todo en momentos en que el Partido Revolucionario Dominicano, PRD exhibe adecuada preparación para hacerse representar por delegados competentes en las mesas electorales.

          Pero no satisface el manejo que la Junta Central Electoral, CE, viene dando al impasse del centro de cómputos, cuyo director, el ingeniero Franklin Frías, ha sido objetado por la oposición política y diversas entidades de la sociedad civil. El presidente de la JCE ha planteado múltiples fórmulas, pero ninguna involucra la salida del cargo de Frías. Algo huele mal.

          Y la actitud de Rosario coincide con el apoyo público que el partido gobernante ha ofrecido al ingeniero Frías. El PLD, refiriéndose al caso y de forma torpe, ha insinuado la oferta de puestos a la oposición en la SCJ, en el TSE y en el TC. ¿Soborno o caramelo envenenado?

          Sea una cosa o la otra se pretende, conforme a mi lectura, desviar la atención del problema del Centro de Cómputos y que el ingeniero Franklin Frías se quede en el cargo. ¿Qué se esconde detrás de la obstinación mostrada en el caso?

          Hay una vieja máxima que reza: “Guerra avisada no mata soldado”. Y todo indica (quisiera estar equivocado) que en esa junta se teje una trama en momentos en que el fraude sería el recurso por excelencia cuando no se cuenta con los votos necesarios para retener el poder.

          El precedente está ahí. Al PRD le robaron al menos cinco senadores en el certamen del 2010. Y el robo de la senaduría de Pedernales fue vulgar, porque impusieron una mayoría mecánica, en la desaparecida Cámara Contenciosa, por encima de la expresión popular de esa provincia. ¿Qué le dice al suscrito que no repetirían la historia?

El Nacional

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