Opinión

Culebreando

Culebreando

Esto de “culebrear” viene de la característica más sobresaliente de la culebra. Es sinuosa, se dobla, se enrosca, se enrolla, se escurre… Asume la forma que más le conviene.

El culebreo en el quehacer político  guarda relación con las poses y las palabras; no así con los hechos, que siempre expresan la esencia, en este caso del mal gobierno.

 Se contradicen para engañar, confundir y simular… en interés de la continuidad de un determinado poder. Así actúa Leonel. Con Bush-padre en Casa de Campo. Con Clinton y con Hillary también. Ayer con Bush-hijo, hoy con Obama. Con el imperialismo siempre.

Con Chávez a veces y  con Cisneros siempre,  e igual con Fidel y los Fanjul de Miami y La Romana. Piropos para Correa y caricias para Uribe. Abajo la corrupción y viva la impunidad. Tolerancia cero al revés.  decreto protegiendo los Haitises y  concesión para  depredarlo. Préstamos para pagar préstamos, prometiendo más producción.

Honores para los patriotas muertos y recolonización para el pueblo vivo. Estado social de derechos camino a un Estado antisocial de derecha. Artículo 30 contra el aborto proclamando apego a la ciencia.

 Elogios encendidos a la independencia nacional para convencer a los magnates españoles de que “vean a República Dominicana como una extensión de España”.

 Neoliberizando y empobreciendo el país como  camino hacia el progreso. Garantías de vida trayendo a Montoya, embajador de la muerte.

Gran promotor de la educación derrochando en clientelismo lo que sustentaría su  calificación.

 Institucionalista y desinstitucionalizador. Caudillo y demócrata. Balaguerista y boschista. Boschista y vinchista. 

Por allá de izquierda y por aquí de derecha. Revolución democrática inspirada en el despotismo de Balaguer. Honrando abril de 1965 y aprobando TLC y operaciones militares gringas. Venerando a las Mirabal y enlodando su apellido.

Loor para los(as) patriotas muertos y recolonización para el pueblo vivo.

Cosas  fuertes del culebreo en la Era  Leonel.  Otra “Era” malvada que  pronto deberá  perecer.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación