RANCHO MIRAGE, Estados Unidos. AFP. El presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, concluyeron el sábado con un llamado a realizar esfuerzos para combatir el cambio climático una cumbre informal en la que procuraron acercar posiciones sobre los espinosos temas que los enfrentan. Tras haberse visto durante alrededor de seis horas la noche del viernes entre una reunión bilateral y la cena de trabajo, los dirigentes se reencontraron de nuevo a las 09H00 (16H00 GMT) de este sábado en la lujosa propiedad «Sunnylands» de Rancho Mirage, a 160 km al este de Los Angeles.
Interpelado al pasar por un periodista sobre la marcha de las conversaciones, que se suponía iban a estar centradas en las relaciones económicas bilaterales, Obama respondió «formidable», sin agregar más comentarios. El viernes, Obama y Xi, que deberán compartir la escena internacional hasta principios de 2017, se comprometieron a sentar las bases para un «nuevo modelo» de relaciones entre China y Estados Unidos, en el espíritu de esta cumbre informal, lejos del protocolo de las visitas de Estado.
Ante los periodistas, Obama dijo que quería «un nuevo modelo de cooperación» con Pekín, un concepto retomado por Xi al evocar «un nuevo modelo de relaciones entre países grandes».
Señal de la distensión mostrada fue la ausencia de corbatas, aunque ambos mantuvieron su chaqueta. Después de asegurar que las relaciones entre ambas potencias han alcanzado un «nuevo punto de partida», Xi invitó a Obama a viajar a China para una cumbre informal similar a la de Rancho Mirage, aunque no especificó por lo pronto la fecha.
El sábado, justo después de que Xi se hubiera retirado junto a su esposa, Peng Liyuang, la Casa Blanca anunció un nuevo esfuerzo conjunto entre ambas potencias para combatir el cambio climático, en especial para reducir la producción de hidrofluorocarbonos (HFC), poderosos gases generadores de efecto invernadero presentes en refrigeradores y aparatos de aire acondicionado.
«Una limitación global de los HFC podría potencialmente reducir en 90 gigatoneladas las emisiones en equivalente CO2 de aquí a 2050, el equivalente a dos años de emisión de todos los gases con efecto invernadero2, señaló la Casa Blanca en un comunicado. Sobre la cumbre planeó un tema incómodo y de difícil respuesta para ambos mandatarios: si el ascenso de China en Asia y en el mundo conducirá inevitablemente a un enfrentamiento entre sus dos países. Xi señaló tras la cumbre que «el vasto océano Pacífico tiene suficiente espacio para dos grandes países como Estados Unidos y China».

