LA PAZ. AFP. El presidente de Bolivia, Evo Morales, recibió ayer el alta de los médicos que lo operaron de una lesión de rótula izquierda y reapareció apoyado en muletas, pero de buen humor, en una rueda de prensa, tras seis días de internación en una clínica privada.
Morales aclaró distendido y entre risas que su lesión no es «por si acaso, (producto) del rodillazo» que le propinó en los genitales a un jugador rival, tumbándole al piso, durante un juego de fútbol en octubre, según imágenes registradas por la televisión que dieron vuelta al mundo.
El mandatario dijo que la lesión fue producto de un juego de raquetbol, otra de sus pasiones además del fútbol, en «abril o mayo en el Valle Alto (de la región central de Cochabamba) contra dos oficiales de las Fuerzas Armadas».

