El presidente Danilo Medina aclaró ayer que el decreto 262-13 que extiende hasta diciembre las medidas restrictivas en el Gobierno evitan el dispendio en la administración pública y no afectará la dinámica de la economía nacional.
Explicó que no es un decreto de austeridad, sino de racionalización del gasto público.
El Plan de Austeridad del Gasto Corriente solo será aplicado administrativamente en el gobierno, expresó el jefe del Estado ante preguntas de los periodistas, tras visitar el Instituto Técnico Salesiano.
Manifestó que el Gobierno no ha calculado aún cuánto se ahorrará con la implementación de la medida que prohíbe las donaciones y contribuciones en provecho de tercero.
Tampoco se ha cuantificado el ahorro con la prohibición de la adquisición de nuevos vehículos, los obsequios de Navidad, distribución de canastas navideñas, el arrendamiento de instalaciones privadas para celebrar actividades y limita el uso de tarjetas de créditos hasta diciembre, dijo el mandatario.
Entre los economistas hay diferencias en torno a la decisión, pero coinciden en que es una forma de transparencia en el gasto.
El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás dijo que la medida del gobierno tiene que ver por la caída de las recaudaciones.
