Opinión

Danilo Santiago

Danilo Santiago

Los 60 nos sorprendieron con un rompimiento político y social radical. Más bien, el inicio de una etapa marcada por la más acentuada división de la familia dominicana durante la segunda mitad del siglo XX. Unos, comprometidos con un régimen infame que llega a su fin, mientras las grandes mayorías, están entusiasmados y contagiados con los aires de libertad que se respiraban. 

Nuestra corta historia, con sus héroes y hazañas, transcurre en Esperanza,  un pequeño pueblo de la región del Cibao  cuya arteria central “[…] velaba sus más relucientes gracias, la calle brillaba con sus adyacentes escuálidas, como un fuego en el bosque”.

Extrapolamos, con el permiso de Robert Stevenson esta fotografía de una urbe idílica, tomada de su obra El extraño caso de Dr. Jekyll y del  Sr. Hyde.

Basta representar el esplendor de unas calles, para comenzar a hablar del entusiasmo de la gente que las habita o frecuenta.

Las actividades sociales, religiosas, culturales y comerciales tienen en  sus mentores a verdaderos líderes, tan auténticos y vigorosos como las aguas del río Yaque del Norte, el mismo que riega sus fértiles tierras y baña a sus hombres y mujeres.

Durante estos bravos años, surge la más fértil cosecha de esperanceños dispuestos a capitalizar la esperanza que trajo consigo el grito de libertad del 30 de mayo del año 1961.

Danilo Santiago, una joven promesa entonces, toma la antorcha, emprendiendo así una carrera que duraría medio siglo.

 Con apenas catorce años, su liderazgo despunta determinantemente para dejarnos con su muerte el legado de su vida ejemplar.

Dirigió, por decirlo de alguna forma, la  pléyade de jóvenes que tomaron la rienda de la sociedad esperanceña, activo motor de valores humanos esenciales.

Sobre ellos recayó la responsabilidad de abrir el club cultural y recreativo Alegría Juvenil con un  boletín mensual llamado Guajana.

La flor de la caña, símbolo sublime de la producción azucarera, representaba también el vigor de un pueblo en marcha.

El Nacional

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